La noche del 13 de agosto es una de las celebraciones más esperadas por los ilicitanos. Esta noche, cientos de artificios pirotécnicos visten la noche de luz, color y sonido. Esta fiesta, muy característica de la ciudad, tiene su origen en la Edad Media, en la que las familias ofrendaban a la Virgen con un cohete por cada uno de sus hijos. Hoy aquella tradición ha derivado en ellanzamiento de cientos de palmeras que se lanzan de manera coordinada y alterna desde diferentes puntos de la ciudad. Además,los ciudadanos adquieren y lanzan pirotecnia de forma individual y espontánea en el tiempo que dura la lluvia de fuego.